Limpiadores y tónicos
Eliminan impurezas, exceso de grasa y residuos respetando la barrera cutánea, y mejoran la textura y el equilibrio de la piel antes del tratamiento.
Limpiador facial y tónico: el paso que decide si lo demás funciona
Lo que viene después solo trabaja si la piel está limpia. Un limpiador facial retira grasa, restos de maquillaje y contaminación sin arrastrar la barrera cutánea, que es lo que diferencia a un buen limpiador de un jabón. Si al terminar notas tirantez, ese producto no es para ti.
Clean Skin es un limpiador facial sólido con arcilla blanca: limpia en profundidad y es cómodo de llevar y de dosificar. Perfect Skin es la loción equilibrante que va después, con PHA y ácidos de frutas, para afinar la textura y dejar la piel lista para el sérum.
Doble limpieza: cuándo tiene sentido
La doble limpieza consiste en retirar primero lo que es graso (maquillaje, protector solar) y limpiar después en profundidad. Por la noche, si te maquillas o usas protección solar, compensa. Por la mañana sobra: basta con un paso.
Cómo elegir según tu piel
Si tu piel brilla a media mañana o tiene tendencia a imperfecciones, te interesa una limpieza que regule sin resecar, y el tónico con ácidos suaves después. Si tu piel es reactiva, limpia una vez al día en profundidad y deja la mañana en agua. Limpiar más no es limpiar mejor.