Calma e hidrata

Piel sensible y rojeces

Ácido hialurónico, un ingrediente postbiótico y ceramida NP para cuidar la hidratación, el confort y la barrera de las pieles sensibles.

Piel sensible y rojeces: primero, reparar la barrera

La barrera cutánea es la capa que retiene el agua dentro y deja fuera lo que irrita. Cuando se debilita, la piel pierde hidratación, se vuelve reactiva y aparecen las rojeces, el picor y esa sensación de tirantez después de lavarse. Antes de pensar en tratar nada más, toca reconstruir esa barrera.

Para eso trabajamos con HydraBalance Probiotic, que combina ácido hialurónico, un ingrediente postbiótico y ceramida NP para devolver hidratación y confort. Clean Skin limpia sin arrastrar. Beauty Skin hidrata a diario. Y la fotoprotección Hyaluronic Advanced SPF50+ protege sin recargar.

Menos pasos, mejor

Con una piel reactiva, la rutina corta gana. Limpiar, hidratar y proteger. Los activos fuertes, como el retinol o los ácidos, se dejan para cuando la piel esté tranquila, y se introducen de uno en uno y despacio, para saber qué te sienta bien y qué no.

Sensible no es lo mismo que alérgica

Una piel sensible reacciona con facilidad. Una reacción alérgica es otra cosa y se mira en consulta. Si tienes rojeces persistentes, con brotes o vasos visibles, puede haber algo detrás que un cosmético no resuelve, y merece la pena que lo valore un dermatólogo.